Llevamos unos días viendo en todos los medios que el Parlamento Europeo ha aceptado que se pueda desconectar a los internautas sin intervención judicial, refrendando de alguna manera leyes como la HADOPI francesa (referencias: El País, El Mundo, Público, El Economista, por ejemplo, aunque en cualquier otro medio son similares), y que sólo queda su ratificación, prevista en el Parlamento la semana que viene. Bueno, he estado buscando algo de información sobre el tema y, por lo que he visto, parece que no es exactamente así. A ver si puedo aclarar un poco lo que está pasando, si es que yo mismo no me he liado, por supuesto, que no soy ningún experto en legislación ni en trámites parlamentarios. Agradecería enormemente cualquier corrección, por descontado.

Lo que van a votar, y también a debatir, la semana que viene en el Parlamento Europeo es el famoso paquete Telecom, la reforma de las telecomunicaciones que lleva tanto tiempo dando guerra en la UE. Sí, la misma con la que intentan atacar la neutralidad en la Red. Un par de referencias que resumen un poco el tema.

El 21 de abril se votó en el Parlamento Europeo la enmienda 138/46, que establece que sólo se puede disponer de las restricciones a los derechos y libertades fundamentales de los usuarios de Internet tras una decisión de las autoridades judiciales. Esta enmienda ya había sido votada en septiembre del año pasado, siendo aprobada por una abrumadora mayoría (88%) a pesar de la oposición francesa, ya que se opone frontalmente a la ley HADOPI. Como suele pasar en esta Europa nuestra, cuando en las votaciones no se decide lo adecuado hay que repetirlas, afortunadamente volvió a aprobarse (por cuarenta votos contra cuatro), por lo que parecía que podiamos respirar. Merece ser reconocida la firmeza con que la eurodiputada Catherine Trautmann defendió las libertades de los europeos (y que envidia, por Dios, poder votar a alguien así. Pensar que lo que aquí tenemos son… europarlamentarios como el autor del informe Medina).

Una curiosidad: en esta noticia aparece una secuencia de cómo han intentado modificar la enmienda 138 entre ambas votaciones, por si alguien tiene alguna duda sobre las sutilezas empleadas en el noble juego democrático. Recomiendo leerla con una bolsa para vomitar a mano.

A finales de abril (y esta es la noticia que ha aparecido recientemente) el Consejo Europeo, en una reunión con una comisión del Parlamento, bajo el auspicio de la presidencia checa de la UE, ha conseguido un acuerdo para respaldar un (otro más) borrador de la reforma de las telecomunicaciones. En ese borrador vuelven a modificar la enmienda 138/46, vaciándola completamente de contenido y permitiendo de nuevo la vulneración de derechos fundamentales sin intervención judicial. Repito: el acuerdo ha sido con una comisión parlamentaria, no con “El Parlamento”. Según el calendario del PE, esta nueva versión será debatida el 5 de mayo y votada al dia siguiente, y todavía puede ser rechazada. La “prevista ratificación” no está asegurada de ninguna manera, por mucho que en los medios lo parezca.

Antes de seguir quiero hacer una reflexión personal sobre lo que nuestros estimados gobernantes parecen considerar que es la democrácia. Hace poco, por una revolución digital que no tiene nada que ver con la UE, vi una referencia a “Rebelión en la Granja”, una pequeña enorme novela de George Orwell. Es una sátira increíblemente lúcida que, aunque se centra en el régimen soviético estalinista, habla sobre la corrupción del poder en general.

En esa granja se produce un levantamiento que lleva a los animales al poder, con los cerdos en el papel de gobernantes. Lo primero que hacen es crear unas reglas en las que se enfatiza la igualdad entre los animales y las diferencias con los tiranos humanos. Para entendernos, una especie de Constitución animal. Poco a poco esas reglas, sin que nadie sepa muy bien como, se van modificando más o menos ambiguamente, siempre en beneficio de los cerdos. Finalmente los animales acaban descubriendo que de las siete reglas originales ya sólo queda una, que sirve para darle la vuelta a lo que era el principio más básico de su sociedad: “Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros”.

El proceso por el que esas reglas básicas se van modificando, por parte de la casta porcina, me recuerda enormemente a lo que, poco a poco, están haciendo nuestros políticos. Lo primero es recordar lo que parecen ser los objetivos generales: quieren espiar las comunicaciones de sus ciudadanos para poder castigarles, por algo que no está explicitamente definido como delictivo (hasta donde yo se, ruego correcciones si me equivoco) en ninguna de las legislaciones europeas, como son las copias de obras culturales, entre particulares y sin ánimo de lucro. Al contrario, en algunas de ellas, como la española, están explicitamente protegidas.

Estos castigos, además de otras posibles sanciones (según las implementaciones que luego hagan en cada país, extraigo del proyecto francés, que parece ser el ejemplo a seguir), incluirían el pago obligatorio por un servicio que ya no se percibe, y la desconexión de un medio de comunicación para toda una familia porque uno de sus miembros haya cometido la [supuesta] infracción.

También quieren cerrar, o secuestrar o filtrar el acceso, a sitios en Internet según normas intencionadamente ambiguas, a pesar de que numerosas sentencias han demostrado que no están haciendo nada delictivo.

Y quieren que todo esto lo hagan organizaciones de carácter administrativo (en el mejor de los casos, cuando no se trate directamente de entidades privadas dependientes de los poderes económicos interesados) y sin tener que preocuparse por nimiedades como la libertad de expresión, el derecho a la información, el libre acceso a la cultura, el derecho a la intimidad, la privacidad de las comunicaciones, y otros detallitos similares.

En dos palabras, como diría uno de los exponentes de la cultura en España, esto es i-legal. Y precisamente por eso es necesario hacerlo al margen de los jueces. Me explico:

Los cerdos gobernantes de Orwell probablemente no sabían nada sobre la división de poderes, los nuestros (los gobernantes, digo) deberían saber algo, pero por lo visto no les importa demasiado. El concepto de división de poderes es, junto con los derechos fundamentales, el principio básico de cualquier estado democrático. Sirve para proteger a los ciudadanos, evitando abusos por parte de gobernantes que, por una parte no pueden acumular todos los poderes, y por otra parte deben someterse a las limitaciones que les impongan las otras ramas del poder. El poder judicial, obviamente, se encarga de la administración de justicia, siempre según la legislación vigente, y tiene la potestad de “saltarse” derechos fundamentales, en casos concretos y por causas justificadas, como cuando ordenan un registro domiciliario o pinchan el teléfono de un “narco”, por ejemplo.

El problema con la legislación, relacionada con Internet, descargas, p2p, y demás, que quieren crear ahora es que es aberrante. Necesitarían modificar tantas leyes (empezando por las Constituciones) y tantos derechos (derogándolos en la práctica) que es imposible, en un estado democrático, aprobarla legalmente de tal forma que un juez pudiera aplicarla. ¿Y cómo solucionan esto? Pues han decidido tirar por la vía de enmedio y saltarse al juez.

Pero no pueden hacer eso, ¿verdad? Pues aparentemente si que pueden, lo que ocurre es que tarde o temprano alguien acabará llevando esas leyes a los tribunales superiores correspondientes, que acabarían derogándolas por oponerse a derechos regulados por leyes más importantes. Así es como el poder judicial controla al legislativo.

Precisamente por eso es tan urgente aprobar una legislación europea que apoye la creación de esas leyes nacionales: por un lado obtienen cierta legitimidad ante la opinión pública, ya sabemos como funciona el tema, se trataría de justificarlas diciendo que es Europa la que obliga a tomar esas medidas. Por supuesto, sin aclarar que a fin de cuentas son los mismos políticos los que aprueban las leyes europeas.

Y, por otro lado, ganarían tiempo, que es de lo que se trata. Ignoro como sería el proceso exactamente, pero supongo que sería algo parecido a esto: los tribunales nacionales que tramitaran los recursos a esas leyes tendrían que consultar a tribunales superiores, y luego estos a los europeos que decidirían, en principio, si las leyes nacionales se corresponden con la europea, para finalmente poder llegar a decidir sobre la propia legislación europea, volviendo después a los tribunales de cada país que decidirían en consonancia sobre las leyes nacionales. Probablemente, como mínimo, estemos hablando de una o dos décadas…

Quizá sirva esto como ejemplo: el canon digital, en España, es un cobro compensatorio por el derecho de copia privada que tenemos únicamente los particulares. A pesar de esto, se grava tanto a las empresas como a las administraciones públicas que no tienen ese derecho, por no contar a los particulares que adquieren soportes para contenidos sin copyright. El año pasado la Audiencia de Barcelona acepta preguntar a Europa si el canon contradice su normativa, todavía no tenemos respuesta, y luego vendrán apelaciones y demás. Con el tiempo los tribunales dictarán sentencias y se aclarará el tema, pero mientras tanto llevamos desde el 2005, en que se aprobó la LPI (o desde el 2003, si contamos cuando se empezó a cobrar el canon digital) pagando todos los españoles, vía impuestos, un canon arbitrario e indiscriminado… y lo que queda.

Mientras, el gobierno se hace el sordo.

Quiero mencionar otra cosa antes de seguir: el excelente trabajo que están realizando los jueces en España. A pesar de toda la desinformación, a pesar de las enormes influencias que están demostrando los lobbys de la industria, a pesar de toda la neolengua que habla de descargas “ilegales” y de “piratería”, siguen manteniendo una independencia absolutamente encomiable. Sentencia tras sentencia continúan demostrando que los derechos de los ciudadanos están por encima de los intereses de la industria y de las intenciones de los políticos. Se que es su trabajo, pero también son personas, y como hemos visto recientemente, es muy fácil manipularlo todo y hacer que las cosas parezcan lo que no son. En mi opinión, en Internet solemos darles menos reconocimiento de que realmente merecen, y quería romper esta pequeña lanza en favor de ese reconocimiento.

Bueno, ya he hablado del poder judicial, de Internet y de porcinos, ¿qué queda? Las influenzas obviamente, y me disculpo por lo morboso que pueda parecer, pero realmente no he podido resistirme al juego de palabras :)

Las causas de la extraña pandemia que infecta a nuestros políticos son de sobras conocidas, así que no me voy a extender sobre el tema. Si alguien, a estas alturas, no sabe quienes son los que están detras de las iniciativas legales que intentan perpetrarnos, le recomiendo que pinche en el enlace anterior, en mi opinión identifica perfectamente los virus que están detrás de tantas presiones y concluye con algo que es importante recordar: en toda esta parafernalia, en todo lo que está pasando, lo de menos son las descargas.

En esta ocasión prefiero mencionar algunos de los síntomas que llevamos tiempo padeciendo. Por ejemplo, por si alguien todavía cree que todo esto no está planificado desde hace años, en el 2007 se aprobó en España la LISI, que permite algo muy parecido a lo que intentan aprobar en Europa: que un “organo competente” tenga atribuciones que sólo puede tener un juez. Que casualidad, ¿verdad? Ni que fueran los mismos quienes inspiran esas leyes… Y supongo que el único motivo por el que todavía no la han aplicado es que están esperando una legislación europea que la apoye, para poder decir que “Europa nos obliga” y para alargar al máximo los previsibles tramites judiciales por inconstitucionalidad.

En la Francia de las libertades, un gobernante con la talla… intelectual que tiene el señor Sarkozy, aprendiendo de las mejores tradiciones europeas, ha decidido que si el poder legislativo rechaza su proyecto de ley, basta con volver a presentarlo hasta que las votaciones tengan el resultado conveniente. Recordemos que la ley HADOPI había sido aprobada en una votación anterior para acabar siendo rechazada por la Asamblea francesa.

Y por cierto, nótese la cuidadosa redacción de esas dos noticias: mientras en la segunda hablan, muy correctamente, de “rechazo por sorpresa” y de los escasos parlamentarios presentes en la votación (36), en la primera olvidan mencionar que la votación también fue bastante “sorpresiva” y que únicamente había 16 parlamentarios en la Asamblea. Luego se sorprenderán de que la gente opte cada vez menos por la prensa tradicional para informarse.

Tampoco hay que olvidar la reciente decisión de alargar el plazo del copyright de actuaciones y grabaciones músicales de 50 a 70 años. Algo de lo más coherente, teniendo en cuenta la situación actual.

Pero lo más ridículo de todo, lo que realmente pone la guinda de este enorme pastel es la siguiente noticia: Obama propone como presidente de la FCC a un defensor de la neutralidad en la Red. Para entendernos: entre los que presionan a los políticos europeos para que tomen medidas a favor de la industria audiovisual y de las restricciones en Internet, están los políticos estadounidenses. Bastante lógico si pensamos que buena parte de esa industria está formada por multinacionales de su país, o por filiales de las mismas, por lo que se benefician tanto de los cánones como de las restricciones que se impongan en Europa.

Pero a la vez apuestan por la neutralidad de Internet en EE.UU., forzando a sus empresas a competir y a adaptarse al que acabará siendo el mercado del futuro. Magistral.

Dentro de unos años, cuando los tribunales empiecen a derogar todas las barbaridades que quieren aprobar en Europa, probablemente nuestros políticos sigan preguntándose cómo es posible que los EE.UU. sigan teniendo la delantera en todos los temas “culturales”, mientras que la industria patria sigue estando completamente inadaptada… a pesar de todo lo que aquí hemos hecho para proteger la “cultura”.

En fin, me pregunto también que opinaría George Orwell si supiera que en la Europa del siglo XXI no es necesario un sistema totalitario para que, como los cerdos que gobiernan en su granja, se puedan cambiar las leyes con ambigüedades. Al contrario, basta con una democracia y, eso sí, las suficientes influenzas.

Termino ya, simplemente quiero recordar lo que decía antes: aún es posible impedir que el Parlamento Europeo apruebe la reforma de las telecomunicaciones en contra de los derechos de los ciudadanos.

Para hacerlo puedes enviar un email a los europarlamentarios. Puedes explicarles que estás en contra de que se vulneren derechos sin intervención judicial, y recuérdales también que en esa reforma hay otras cuestiones que afectan a la neutralidad de Internet, y que ésta es fundamental para mantener una mínima libertad en la Red frente a los intereses de las operadoras.

Como veo que, mientras escribía esta entrada, la noticia ha saltado a la portada de Barrapunto, no me extiendo más, allí te remito. Si quieres más información, en el blog del eurodiputado David Hammerstein también habla de lo que se va a decidir la semana que viene. También te recomiendo el wiki de la Quadrature du Net, donde puedes encontrar información muy interesante sobre qué es lo que votan nuestros eurodiputados.

Piensatelo, por favor, esto ya no va de lo que se pueda hacer, en general, sino de lo tú puedes hacer ahora mismo. Por tus derechos.

Comentarios cerrados. Si quieres leer los comentarios o escribir el tuyo puedes hacerlo en Barrapunto.

Anuncios